Me considero una buena lectora de libros, pero últimamente mis obligaciones personales no me dejan leer lo que yo quisiera.
Estoy segura de que vendrán tiempos mejores y podré compensar mis faltas...
Con el comentario de "La elegancia del erizo" comienzo mi nueva sección de "Libros leídos".
La lectura de la reseña me ha transportado de inmediato a las páginas del libro y eso que ya han pasado unos años desde que la escribí.
Todo un placer.
Paloma una niña superdotada,
rebelde, huraña y desconfiada que desde la primera página anuncia su intención
de suicidio porque no merece la pena vivir en un mundo gobernado por la
hipocresía. Y Renée, la sumisa portera del edificio, envuelta en un disfraz de
analfabeta, cumpliendo fielmente su papel al servicio de los demás
Dos protagonistas que no son lo
que aparentan.
Al principio me parecieron
personajes singulares, pero según fui avanzando con la lectura me di cuenta que
son como la mayoría de nosotros, que utilizamos nuestra imagen externa para dar
a conocer a los demás lo único que queremos mostrar de nosotros mismos,
poniéndonos una coraza o una armadura llena de espinas como si fuéramos erizos
para protegernos del mundo exterior porque es mejor estar prevenidos y con las
uñas preparadas, no vaya a ser que nos agredan o que nos hagan daño.
Y por eso la mayoría de nosotros
nos disfrazamos.
Como hacen Paloma y Renée.
El mundo está lleno de erizos.
¿Por qué?
Porque hemos perdido o reprimido
la naturalidad intrínseca del ser humano y nos da apuro mostrar nuestro
interior, no vaya a ser que se rían de nosotros o que nos hagan daño.
Preferimos estar a la defensiva y mostrarnos fuertes y si la coraza tiene
espinas mucho mejor.
Pero a veces los erizos se
encuentran y se reconocen, como les ocurre a los protagonistas de esta historia
y entonces descubren su elegancia que no es más que su belleza interior, no la
confundamos con su riqueza cultural que también la tienen, sino con la
verdadera esencia de la persona. Y entonces conectan, se relajan y se entregan.
Y un tercer personaje que no
parece ser un erizo, inundando de sorpresa y esperanza esta historia hasta que
sucede un final inesperado que nos deja con la boca abierta.
Un final rompe-esquemas (el
esquema hacia donde nos iban llevando las páginas) y trágico, porque si hubiera
sido otro entonces la escritora habría escrito un cuento de hadas y de
príncipes.
Porque parece que la vida no
puede regalar finales felices…
O quizás sí……..
Algunas páginas me resultaron un poco densas por su contenido filosófico y reconozco que anduve perdida en ellas, pero también he disfrutado con el resto que me han mostrado una historia con una gran moraleja.
Mi valoración personal es un 7 sobre 10.

Desde que salió siempre he querido leer este libro!!!
ResponderEliminarGracias por la reseña! Un beso!