lunes, 20 de mayo de 2013

En forma con los alimentos

Es curiosa la semejanza que existe entre algunos vegetales y los órganos del cuerpo humano para los que son beneficiosos. Parece que la naturaleza los ha dotado de la misma forma para que no se nos olvide.

Por ejemplo, la nuez. Nada más verla nos recuerda a un cerebro humano, con sus dos hemisferios y con arrugas y pliegues similares a la corteza cerebral.

Las nueces son ideales para el buen funcionamiento del cerebro porque contienen vitamina E y nos ayudan a gozar de buen humor y a tener sentimientos positivos, a parte de contener proteínas, altas cantidades de fibra y ser ricas en grasas beneficiosas. Con tres o cuatro nueces al día es suficiente; no se deben comer más porque tienen mucho aporte calórico.


Las zanahorias son buenas para los ojos porque su contenido en vitamina A ayuda a favorecer la buena visión. Al cortarla se pueden ver que las líneas concéntricas se parecen al iris y a la pupila del ojo.



El apio guarda parecido con los huesos. Es bueno para ellos por su contenido en sodio y ayuda a manterlos fuertes. Tanto el apio como el hueso está compuesto de un 23% de sodio.



El tomate se parece al corazón. Si cortamos un tomate, veremos la existencia de varias cámaras. Algunos estudios revelan que el licopeno reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiacas. Para una mejor absorción de este licopeno se recomienda que el tomate se mezcle con grasas vegetales como el aceite de oliva.



El jengibre tiene la forma de un hígado y ayuda a controlar las náuseas y los vómitos que son los síntomas que se presentan cuando el hígado está inflamado.


Las cebollas se parecen a las células del cuerpo y resulta que son buenas porque limpian los materiales de desecho de todas las células, incluso producen lágrimas que lavan las capas epiteliales de los ojos.



Las almejas son beneficiosas para los órganos sexuales masculinos gracias al ácido fólico y al zinc que contienen. De hecho hay estudios en los que se demuestra que son capaces de mejorar la calidad del semen.




Los higos tienen mucha similitud con los testículos y su principal cualidad es incrementar la movilidad del esperma masculino y favorecer la fertilidad. Los higos crecen en pares y están llenos de semillas.



Las naranjas, limones y pomelos se parecen a las glándulas mamarias de las mujeres. Estos cítricos contienes limonoides, sustancias que son capaces de inhibir el desarrollo del cáncer en animales de laboratorio y en células mamarias humanas y mejoran el flujo linfático.




El vino tinto es rico en antioxidaantes y polifenoles. La sangre y el vino tinto tienen un gran parecido. Cuando lo bebemos estamos beneficiándonos de todos los antioxidantes y combatiendo males como el colesterol LDL, el cual puede causar grandes problemas a nuestro corazón. El vino tinto también contiene sustancias que ayudan a conmbatir trombos.


Los frijoles, azukis o judías tienen propiedades depurativas que ayudan a limpiar nuestro organismo estimulando el funcionamiento del riñón. Su parecido con este órgano es asombroso.



El aguacate se parece al órgano reproductor femenino y es muy bueno para éste por su alto contenido en ácido fólico



Y seguro que hay muchos más; es cuestión de investigar por ahí.

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